• - Primero, lava bien tus manos. Nunca toques la perforación ni la pieza con las manos sucias.
  • - Moja un "cotonete" o un pedacito de algodón con agua (de preferencia tibia) y humedece la costrita que se haya formado en ambos extremos para   retirarla posteriormente.
  • - Lava la zona y la pieza dos veces al día con agua y jabón neutro o antibacterial, utilizando únicamente la yema de los dedos.
  • - Mueve un poco la pieza para asegurar remover cualquier residuo de costra o de resequedad. No es necesario girarla demasiado.
  • - Enjuágate con abundante agua varias veces y asegúrate que no queden restos de jabón.
  • - Seca bien la parte de afuera de la perforación con una toalla limpia, de preferencia desechable, sin tallar.
  • - Usa fomentos de té de manzanilla para ayudar a acelerar la cicatrización. El agua salina también ayuda.
  • - Procura no dormir sobre el lado en que tienes la perforación por lo menos la primera semana o hasta que ya no haya molestia.
  • - No toques ni muevas la pieza entre lavada y lavada por lo menos las dos primeras semanas.
  • - Para perforaciones de labios y mejillas, sigue los pasos arriba mencionados para la parte de afuera; y para la parte de adentro de la boca, usa un   enjuague bucal sin alcohol y rebajado con agua, tres veces al día, para evitar que se irrite.
  • - Para la perforación de la lengua, chupa cubitos de hielo para bajar la inflamación.
  • - Evita consumir alcohol, tabaco y alimentos picantes y grasosos por lo menos la primera semana. Usa enjuague bucal tal y como está mencionado en el   punto 10, esto ayudará a mantener controladas las bacterias.
  • - NO USAR agua oxigenada, alcohol, merthiolate ni pomadas.
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